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Foto: David Pellicer

Castillo de Peracense


Castillo
restaurado

Exposición
máquinas
de asedio

Visita
guiada

Entrada
de pago

Bien de
interés
Cultural

Tiempo orientativo en el castillo:
3°C

Información de contacto


Castillo:
Rodenas, s/n, Ctra. Peracense
(44369) Peracense
T. 620.863.078
info@castillodeperacense.es
www.castillodeperacense.es

Redes sociales del castillo:

Horario


*Cerrado hasta nuevo aviso*

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Mapa de localización


Coordenadas: 40.636968, -1.480404

Historia del Castillo de Peracense


Se asienta sobre una mole rocosa escarpada de arenisca de color rojizo (rodeno), piedra con la que se realizó la construcción de la fortaleza. Gracias a eso, el castillo queda perfectamente mimetizado con el paisaje. Por debajo de las areniscas del Triásico existen afloramientos que albergan minerales de hierro. Estos afloramientos han influido en el desarrollo histórico de este territorio, con diferentes pueblos a lo largo de la Historia explotando las vetas férricas desde el siglo V a.C. hasta la actualidad.

Edad de Bronce – El indicio más antiguo de ocupación humana, con la presencia de grabados, canalillos y oquedades, con una función claramente vinculada a la recogida de aguas, pero también a los rituales de fertilidad. Posiblemente un pequeño grupo se asentó en este lugar buscando la protección del propio terreno y dejando testimonio de su presencia a modo de cerámica que aparece en las diferentes excavaciones arqueológicas realizadas.

Época celtibérica – En el entorno del castillo e incluso en su actual enclave habitaban poblados de ésta época.

Siglo XI Posiblemente motivado por la explotación minera, encontramos restos arqueológicos vinculados a la Taifa musulmana de Albarracín.

El elemento defensivo de ese momento, mucho más pequeño que el actual, serviría para la protección de estos mineros, pero también como punto de vigilancia de la cercana frontera con la Taifa musulmana de Zaragoza, permitiendo alertar de la intrusión de las tropas enemigas.

Año 1120  Tras la Batalla de Cutanda estas tierras quedarán con muy poca oposición para hacer frente a la presión que el Reino de Aragón ejercía en esos momentos.

Año 1211 En tiempos de Ramón Berenguer IV el castillo pasa a manos aragonesas. Primera referencia al topónimo de Peracels.

Varios tenientes se harán cargo del gobierno de la fortaleza hasta que quedó en manos de los Ximénez de Urrea, que lo tuvieron en su propiedad hasta que fue vendido junto con su término y el de Almohaja.

Desde entonces será la Comunidad de Aldeas de Daroca la que se haga cargo del mantenimiento y abastecimiento del castillo, formando parte de la primera línea defensiva de la comunidad. Desde ese momento hasta principios del siglo XV será cuando el castillo adopta su fisionomía actual, con obras que le permitirán hacer frente a las constantes luchas entre las coronas de Aragón y de Castilla.

Con la unión dinástica de Castilla y Aragón el castillo de Peracense fue utilizado como cárcel de la Comunidad, lo que permitió que llegara en mejor estado que muchos otros castillos que por la falta de mantenimiento acabaron desapareciendo.

Siglo XIX El castillo será utilizado por un contingente del ejército liberal durante la I Guerra Carlista (1833-1840). Las tropas carlistas que ocupaban la zona del maestrazgo pretendían controlar el Valle del Jiloca. Pero querer controlar el valle significa tomar el Castillo de Peracense, de los pocos puntos fuertes liberales en la zona. Por ese motivo el Castillo será atacado hasta en dos ocasiones, en 1837 y en 1839. En el segundo de los ataques, las tropas carlistas comandadas por Juan de Dios Polo, llegaron a ocupar el pueblo e intentaron asaltar en varias ocasiones el castillo, sin resultado de éxito. Finalmente desistió en la idea, dejando daños en la localidad y destrucción de la antigua iglesia medieval, convertida entonces en ermita.

El castillo pasó finalmente a manos del Ayuntamiento de Peracense, quedando la fortaleza abandonada y utilizándose el interior como cantera de piedras de afilar.

Siglo XX El Ayuntamiento subasta el castillo ya que contaba con dos grandes explanadas que ofrecían abundante hierba para los rebaños, por lo que era muy considerado por los pastores.

SU PUESTA EN VALOR Y SU ESTADO ACTUAL

Año 1987 Tras el derrumbe de uno de los torreones, se dio la voz de alarma sobre el deterioro del castillo, así que comenzaron los trabajos de restauración a la vez que continúan las excavaciones arqueológicas que permiten conocer mucho más sobre el castillo.

Año 2006 – El Castillo se incluye dentro de la relación de castillos considerados Bienes de Interés Cultural del Patrimonio Cultural Aragonés.